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Jhosman Barbosa
November 5, 2026
© Photo: WA

Se sabe que el grupo BRICS+ no es socialista, pero por el camino que va, tampoco será una gran alternativa ante el occidente.

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“No debe hablarse más de desarrollar un comercio de beneficio mutuo basado en los precios que la ley del valor y las relaciones internacionales del intercambio desigual, producto de la ley del valor, oponen a los países atrasados.

¿Cómo puede significar ‘beneficio mutuo’ vender a precios del mercado mundial las materias primas que cuestan sudor y sufrimientos sin límites a los países atrasados y comprar a precios de mercado mundial las máquinas producidas en las grandes fábricas automatizadas del presente?

Si establecemos ese tipo de relación entre los dos grupos de naciones, debemos convenir en que los países socialistas son, en cierta manera, cómplices de la explotación imperialista.”

Ernesto Che Guevara, discurso de Argel, febrero de 1965

“En 2015, el Norte se apropió netamente del Sur de 12000 millones de toneladas equivalentes de materias primas incorporadas, 822 millones de hectáreas de tierra incorporada, 21 exajulios [medida utilizada para medir energía, trabajo y calor.] de energía incorporada y 188 millones de años-persona de trabajo incorporado, con un valor de 10,8 billones de dólares según los precios del Norte; una cantidad suficiente para erradicar la pobreza extrema 70 veces”

Hickel, Dorninger, Wieland y Suwandi (2022), Apropiación imperialista en la economía mundial…

“En 2021, el Norte se apropió netamente de 826 000 millones de horas de trabajo del Sur global… Las desigualdades sistemáticas en los precios implican que, por cada hora de trabajo incorporado que el Sur importa del Norte, debe exportar 11 horas para “pagarla”.

«Aproximadamente el 50 % de todo el trabajo que se consume en el Norte es objeto de una apropiación neta desde el Sur”

Hickel, Dorninger (2024), Apropiación imperialista en la economía mundial… (desarrollos complementarios de la obra)

En varios artículos he señalado esta urgencia en BRICS+ si en verdad es ésta una nueva ventana para la justicia mercantil y el ‘ganar -ganar’ que hace parte de su filosofía. También lo dicho en Declaración de los ministros de Comercio del grupo BRICS+, en Brasilia, el 21 de mayo de 2025: “El comercio debe ser conducido con el objetivo de elevar los estándares de vida, garantizar el pleno empleo, promover el desarrollo sostenible…”

A estas ideas del grupo, se suman otras tantas como:

  • Un comercio “más justo, inclusivo y equitativo”.
  • Reforma de la OMC para que refleje mejor el peso de los países en desarrollo.
  • Respeto al trato especial y diferenciado (Special and Differential Treatment) para países en desarrollo y menos adelantados.
  • Rechazo al proteccionismo unilateral y a las medidas arbitrarias (especialmente tarifas y barreras no arancelarias disfrazadas de objetivos ambientales).
  • Promoción del comercio en monedas locales y reducción de la dependencia del dólar.

BRICS+ es una apuesta de arquitectura comercial que desea apalancarse en lo ‘mejor’ de la Organización Mundial del Comercio, OMC, con ciertos ajustes, además de nacer liderado por algunos de los países que durante la segunda década del siglo XX se consideraron semi-periféricos y vinculados algunos de ellos al socialismo internacional, como China, la Rusia Soviética, con la posterior adhesión de Cuba, Vietnam, Kazajistán y Uzbekistán -estos dos últimos como parte de la URSS- además de India, Sudáfrica y Brasil.

Hoy suma 23 naciones, todas periféricas o semi-periféricas, en lo que se conoce como Sur Global.

Pero insisto. No traerá otra cosa que el apalancamiento de las potencias y las élites locales de los países miembros, en lo que para los pueblos es más un abuso con anestesia y buenas maneras a contrapelo de las formas verticales y autoritarias del norte global.

Seguramente si el Che Guevara estuviera vivo sólo tendría que ajustar algunas cosas de contexto, pero prácticamente recitaría el mismo discurso de febrero 24 de 1965. El punto es la concepción marxista y profundizada por los teóricos de la dependencia, como Rui Mauro Marini, acerca del intercambio desigual.

Qué son los términos de intercambio e intercambio desigual

Básicamente, en la tesis conocida de Prebisch-Singer, dada en los años 40’s desde CEPAL, los términos de intercambio consisten en aquello que un país puede adquirir a largo plazo vendiendo sus productos, que básicamente constituyen su ventaja competitiva; por ejemplo, a nivel de países primario exportadores, puede ser banano, café, petróleo, litio, cobre, flores etc. Por su parte los países industriales venden productos donde se agrega el valor del desarrollo técnico, tecnológico y científico, como autos, aviones, tractores, software, gasolina, diésel, fármacos, vacunas, etc.

Los términos de intercambio no resultan favorables para los países que exportan materias primas y en el tiempo, deben exigirse más para recaudar suficiente dinero para compensar lo que necesitan de los países industriales.

Pero esta visión de los términos de intercambio se quedaba en la superficialidad de los precios, mientras Rui Mauro Marini, en su obra Dialéctica de la dependencia, 1973, señalaba que:

“Vimos que el problema que plantea el intercambio desigual para América Latina no es precisamente el de contrarrestar la transferencia de valor que implica, sino más bien el de compensar una pérdida de plusvalía, y que, incapaz de impedirla al nivel de las relaciones de mercado, la reacción de la economía dependiente es compensarla en el plano de la producción interna.” […]

“Los tres mecanismos identificados —la intensificación del trabajo, la prolongación de la jornada de trabajo y la expropiación de parte del trabajo necesario al obrero para reponer su fuerza de trabajo— configuran un modo de producción fundado exclusivamente en la mayor explotación del trabajador, y no en el desarrollo de su capacidad productiva… Estos mecanismos significan que el trabajo se remunera por debajo de su valor, y corresponden pues a una superexplotación del trabajo.”

Esto quiere decir que las economías del Sur Global, periféricas, tercermundistas o atrasadas, no logran ser pagas de manera efectiva debido a la presión de las importaciones que deben hacer, con alta o media tecnología incorporada, con valores de salarios diferentes en esos países y por lo general más elevados.

Esto hace que millones de personas migren al norte para aprovechar esos salarios ‘altos’ que, al ser enviados a sus países de origen en forma de remesas, se hacen rentables, pero que son apenas ‘adecuados’ para sobrevivir en tales países, sea de Europa o Estados Unidos.

Es claro que estos salarios de migrantes se basan en el trabajo en sector servicios, aseo, recolección de frutas, construcción, pero se desarrollan para otros que hacen valor agregado dentro de la economía de esos países, lo que presiona los costos propios de allí, paradójicamente subvencionados por el trabajo del Sur Global, también en mano de obra barata en el norte, bajo la modalidad de migrante.

Así, lo clave del intercambio desigual, como se vio en las citas al inicio del artículo es toda la transferencia de valor que hace el Sur Global, primario exportador en términos de energía, trabajo y calor hacia el norte industrial sin recibir la compensación de precios justos.

El intercambio desigual además explica el acumulado histórico del desarrollo logrado por el llamado primer mundo, que se ha beneficiado de las mercancías baratas que exporta el Sur Global, en donde cada saco de café, cada bulto o caja de flores, cada tonelada de carbón, se hacen con las tres formas de explotación que se aprecian en la cita de Marini, donde prima la superexplotación.

La gente admira al norte, a ese ‘jardín de Joseph Borrell’ que hoy está en revueltas civiles, pero no aprecia que es gracias al trabajo de millones de campesinos, de operarios de baja calificación, de call centers que localizan mano de obra barata o trabajadores ilegales migrantes, o trabajadores estacionales migrantes legales, que esos países se exhiben como referentes de civilización y buenas costumbres.

Sume a lo anterior el lector, el hecho de que el ‘primer mundo’ nunca ha pagado lo que se llama la externalización de costos, o sea que ellos deberían pagar por ejemplo el deterioro del suelo, de las selvas, del aire que se consume por la sola explotación de la naturaleza..

Se sienten cómodos con la organización mundial del trabajo en donde unos países se especializan en exportar materias primas y otros en transformarlas y venderlas más caras por el valor agregado de la técnica. ¿Cómo estaría el Sur Global si además de poseer las materias primas poseyera además la técnica y la tecnología?

El Che Guevara increpa a BRICS+ desde ultratumba

Ernesto Guevara de la Serna, el Che, se puede asomar a BRICS+ y con perplejidad vería que esos países que una vez le dieron la mano a Cuba, China y Rusia como Unión Soviética, hoy lideran la alianza más poderosa contra el fascismo, pero que ya no buscan el socialismo ni el comunismo.

En estos años de su discurso en Argel, cercanos a sus estancias en Tanzania y Praga, el Che preparaba unos documentos que serían su crítica profunda a China y Rusia; de los cuales algo se rescata en los Apuntes críticos a la economía política, publicados en el año 2006.

Así como Mao o como Gramsci hicieron una lectura propia de Marx y los procesos de formación del socialismo, Guevara tuvo la distancia crítica para leer a la URSS y a la China Comunista. Les exigió que en términos económicos el internacionalismo proletario fuera una prioridad. Así reflexiona sobre Mao Tse, en un texto sobre la contradicción dentro del socialismo, que Guevara revisa en los apuntes de economía política y dice:

Por último, la ley del desarrollo desigual es de la naturaleza no del sistema social imperante; por lo tanto, en los propios países socialistas hay un desarrollo desigual que se transforma, mediante el comercio, en un intercambio desigual, o lo que es lo mismo, en la explotación de unos países socialistas, por otros.

Guevara entiende que, si no hay conciencia al momento de hacer transferencias de mercancías -que son trabajo, que son técnica y ciencia o lo son en menor grado en las economías periféricas primario exportadoras- dentro de los propios países socialistas que han iniciado el proceso de ruptura con las formas capitalistas, entonces no podrá haber posibilidad de desarrollo superior al del capitalismo en tanto el socialismo seguirá siendo un explotador mediante un intercambio desigual.

Por ejemplo, si la URSS tecnológica seguía entendiendo los precios y valores de intercambio con respecto a Mongolia, de la misma manera que EE.UU. en relación a Panamá los entiende, ambos serán simplemente imperialistas y explotadores en distinta orilla, ya que, según la cita anterior, efectivamente en los mismos países socialistas hay desarrollo desigual y es el acto consciente el que logra revertir sus efectos.

Lo que el Che señaló en Argel, fue su certeza de que el socialismo internacional, si era una verdadera propuesta de cambio ante el capitalismo, debía exhibir unos sacrificios en aquellos países más desarrollados dentro del propio campo socialista para evitar la perpetuidad de las brechas y, de hecho, los precios preferenciales al azúcar cubano por parte de la URSS, no eran limosnas para comprar injerencia en el hemisferio occidental, próximo a EE.UU., sino la expresión comercial de la optimización de los términos de intercambio así como del internacionalismo que permitieran a Cuba la industrialización.

De hecho, como ya mencioné en otros artículos, el sistema del Consejo de Ayuda Mutua Económica CAME, fomentó el desarrollo industrial y tecnológico que tributara a una cadena de suministros de los países socialistas, por ejemplo, en el campo de la computación, donde Cuba fabricaba video terminales y otros componentes.

De esta forma, queda dejar las preguntas al grupo BRICS+.

¿No se beneficia China acaso de los términos de intercambio desigual con la compra de materias primas al Sur Global baratas, sin externalización de costos?

Por ejemplo, África exporta mayoritariamente materias primas (petróleo, minerales, productos agrícolas) a precios de mercado mundial e importa manufacturas, maquinaria e infraestructura chinas. Esto genera transferencia neta de valor hacia China, o sea, las horas de trabajo de los africanos intercambiadas por menos horas de trabajo chino de mayor productividad.

China no paga precios más altos que en el mercado OMC por las materias primas africanas, para el caso del ejemplo planteado; tampoco vende manufacturas o tecnología a precios preferenciales o con el objetivo de hacer una transferencia de tecnología que permita a esas naciones africanas desarrollar soberanía en ciencia y tecnología al punto que la ventaja competitiva china, su tecnología acumulada en décadas, sea transferida en parte a otra nación en desarrollo.

Pero China es un ejemplo, estando también India, Rusia, Malasia, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita que podrían asumir el reto de transferencia de valor para en verdad hacer una diferencia respecto a G7 o los intercambios leoninos planteados en acuerdos como TLC. Es más. El Banco de BRICS+ NDB, debería prestar a largos plazos y con cero intereses.

Pero, ¿Qué les impide hacerlo? Si China es tan comunista como se nombra a sí misma, ¿Está pensando en el equilibrio del intercambio como reto a mediano plazo? ¿Lo desean China y otros países, pero no lo pueden hacer aún, no pueden competir todavía con el gran capital? ¿Se encuentran en una fase de acumulación de capital para poder reordenar la economía global desde una justa compensación en los términos de intercambio? ¿Les interesa continuar con la división internacional del trabajo, de tal manera que las trasferencias de tecnología sean lentas? ¿Cómo comprender e implementar, de desearse, estos términos de intercambio justo en el contexto de la cuarta revolución industrial y el salto abrumador de la Inteligencia Artificial Generativa?

El campo socialista tenía debates al respecto, pero sobre todo tenía la claridad de que la economía debe estar al servicio de la humanidad y en ese ánimo Guevara siempre alertó sobre el rumbo del socialismo e incluso fue un crítico de la NEP (Nueva Política Económica). Su exigencia sigue vigente y urgente.

En Argel fue su última intervención al respecto. El mundo espera una rectificación de este incómodo tema del intercambio desigual, que como se vio en las citas de inicio, tiene unas implicaciones colosales en términos ecológicos de la explotación del sur por parte del norte, y la superexplotación dentro de los mismos países del sur de sus trabajadores, por sus élites.

Se sabe que el grupo BRICS+ no es socialista, pero por el camino que va, tampoco será una gran alternativa ante el occidente. Sólo parece que en su seno se atempera el apetito, se sacian diferente, pero en el menú siguen estando los mismos.

Discurso de Ernesto Guevara en Argelia, 1965, un mensaje vigente para BRICS+

Se sabe que el grupo BRICS+ no es socialista, pero por el camino que va, tampoco será una gran alternativa ante el occidente.

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“No debe hablarse más de desarrollar un comercio de beneficio mutuo basado en los precios que la ley del valor y las relaciones internacionales del intercambio desigual, producto de la ley del valor, oponen a los países atrasados.

¿Cómo puede significar ‘beneficio mutuo’ vender a precios del mercado mundial las materias primas que cuestan sudor y sufrimientos sin límites a los países atrasados y comprar a precios de mercado mundial las máquinas producidas en las grandes fábricas automatizadas del presente?

Si establecemos ese tipo de relación entre los dos grupos de naciones, debemos convenir en que los países socialistas son, en cierta manera, cómplices de la explotación imperialista.”

Ernesto Che Guevara, discurso de Argel, febrero de 1965

“En 2015, el Norte se apropió netamente del Sur de 12000 millones de toneladas equivalentes de materias primas incorporadas, 822 millones de hectáreas de tierra incorporada, 21 exajulios [medida utilizada para medir energía, trabajo y calor.] de energía incorporada y 188 millones de años-persona de trabajo incorporado, con un valor de 10,8 billones de dólares según los precios del Norte; una cantidad suficiente para erradicar la pobreza extrema 70 veces”

Hickel, Dorninger, Wieland y Suwandi (2022), Apropiación imperialista en la economía mundial…

“En 2021, el Norte se apropió netamente de 826 000 millones de horas de trabajo del Sur global… Las desigualdades sistemáticas en los precios implican que, por cada hora de trabajo incorporado que el Sur importa del Norte, debe exportar 11 horas para “pagarla”.

«Aproximadamente el 50 % de todo el trabajo que se consume en el Norte es objeto de una apropiación neta desde el Sur”

Hickel, Dorninger (2024), Apropiación imperialista en la economía mundial… (desarrollos complementarios de la obra)

En varios artículos he señalado esta urgencia en BRICS+ si en verdad es ésta una nueva ventana para la justicia mercantil y el ‘ganar -ganar’ que hace parte de su filosofía. También lo dicho en Declaración de los ministros de Comercio del grupo BRICS+, en Brasilia, el 21 de mayo de 2025: “El comercio debe ser conducido con el objetivo de elevar los estándares de vida, garantizar el pleno empleo, promover el desarrollo sostenible…”

A estas ideas del grupo, se suman otras tantas como:

  • Un comercio “más justo, inclusivo y equitativo”.
  • Reforma de la OMC para que refleje mejor el peso de los países en desarrollo.
  • Respeto al trato especial y diferenciado (Special and Differential Treatment) para países en desarrollo y menos adelantados.
  • Rechazo al proteccionismo unilateral y a las medidas arbitrarias (especialmente tarifas y barreras no arancelarias disfrazadas de objetivos ambientales).
  • Promoción del comercio en monedas locales y reducción de la dependencia del dólar.

BRICS+ es una apuesta de arquitectura comercial que desea apalancarse en lo ‘mejor’ de la Organización Mundial del Comercio, OMC, con ciertos ajustes, además de nacer liderado por algunos de los países que durante la segunda década del siglo XX se consideraron semi-periféricos y vinculados algunos de ellos al socialismo internacional, como China, la Rusia Soviética, con la posterior adhesión de Cuba, Vietnam, Kazajistán y Uzbekistán -estos dos últimos como parte de la URSS- además de India, Sudáfrica y Brasil.

Hoy suma 23 naciones, todas periféricas o semi-periféricas, en lo que se conoce como Sur Global.

Pero insisto. No traerá otra cosa que el apalancamiento de las potencias y las élites locales de los países miembros, en lo que para los pueblos es más un abuso con anestesia y buenas maneras a contrapelo de las formas verticales y autoritarias del norte global.

Seguramente si el Che Guevara estuviera vivo sólo tendría que ajustar algunas cosas de contexto, pero prácticamente recitaría el mismo discurso de febrero 24 de 1965. El punto es la concepción marxista y profundizada por los teóricos de la dependencia, como Rui Mauro Marini, acerca del intercambio desigual.

Qué son los términos de intercambio e intercambio desigual

Básicamente, en la tesis conocida de Prebisch-Singer, dada en los años 40’s desde CEPAL, los términos de intercambio consisten en aquello que un país puede adquirir a largo plazo vendiendo sus productos, que básicamente constituyen su ventaja competitiva; por ejemplo, a nivel de países primario exportadores, puede ser banano, café, petróleo, litio, cobre, flores etc. Por su parte los países industriales venden productos donde se agrega el valor del desarrollo técnico, tecnológico y científico, como autos, aviones, tractores, software, gasolina, diésel, fármacos, vacunas, etc.

Los términos de intercambio no resultan favorables para los países que exportan materias primas y en el tiempo, deben exigirse más para recaudar suficiente dinero para compensar lo que necesitan de los países industriales.

Pero esta visión de los términos de intercambio se quedaba en la superficialidad de los precios, mientras Rui Mauro Marini, en su obra Dialéctica de la dependencia, 1973, señalaba que:

“Vimos que el problema que plantea el intercambio desigual para América Latina no es precisamente el de contrarrestar la transferencia de valor que implica, sino más bien el de compensar una pérdida de plusvalía, y que, incapaz de impedirla al nivel de las relaciones de mercado, la reacción de la economía dependiente es compensarla en el plano de la producción interna.” […]

“Los tres mecanismos identificados —la intensificación del trabajo, la prolongación de la jornada de trabajo y la expropiación de parte del trabajo necesario al obrero para reponer su fuerza de trabajo— configuran un modo de producción fundado exclusivamente en la mayor explotación del trabajador, y no en el desarrollo de su capacidad productiva… Estos mecanismos significan que el trabajo se remunera por debajo de su valor, y corresponden pues a una superexplotación del trabajo.”

Esto quiere decir que las economías del Sur Global, periféricas, tercermundistas o atrasadas, no logran ser pagas de manera efectiva debido a la presión de las importaciones que deben hacer, con alta o media tecnología incorporada, con valores de salarios diferentes en esos países y por lo general más elevados.

Esto hace que millones de personas migren al norte para aprovechar esos salarios ‘altos’ que, al ser enviados a sus países de origen en forma de remesas, se hacen rentables, pero que son apenas ‘adecuados’ para sobrevivir en tales países, sea de Europa o Estados Unidos.

Es claro que estos salarios de migrantes se basan en el trabajo en sector servicios, aseo, recolección de frutas, construcción, pero se desarrollan para otros que hacen valor agregado dentro de la economía de esos países, lo que presiona los costos propios de allí, paradójicamente subvencionados por el trabajo del Sur Global, también en mano de obra barata en el norte, bajo la modalidad de migrante.

Así, lo clave del intercambio desigual, como se vio en las citas al inicio del artículo es toda la transferencia de valor que hace el Sur Global, primario exportador en términos de energía, trabajo y calor hacia el norte industrial sin recibir la compensación de precios justos.

El intercambio desigual además explica el acumulado histórico del desarrollo logrado por el llamado primer mundo, que se ha beneficiado de las mercancías baratas que exporta el Sur Global, en donde cada saco de café, cada bulto o caja de flores, cada tonelada de carbón, se hacen con las tres formas de explotación que se aprecian en la cita de Marini, donde prima la superexplotación.

La gente admira al norte, a ese ‘jardín de Joseph Borrell’ que hoy está en revueltas civiles, pero no aprecia que es gracias al trabajo de millones de campesinos, de operarios de baja calificación, de call centers que localizan mano de obra barata o trabajadores ilegales migrantes, o trabajadores estacionales migrantes legales, que esos países se exhiben como referentes de civilización y buenas costumbres.

Sume a lo anterior el lector, el hecho de que el ‘primer mundo’ nunca ha pagado lo que se llama la externalización de costos, o sea que ellos deberían pagar por ejemplo el deterioro del suelo, de las selvas, del aire que se consume por la sola explotación de la naturaleza..

Se sienten cómodos con la organización mundial del trabajo en donde unos países se especializan en exportar materias primas y otros en transformarlas y venderlas más caras por el valor agregado de la técnica. ¿Cómo estaría el Sur Global si además de poseer las materias primas poseyera además la técnica y la tecnología?

El Che Guevara increpa a BRICS+ desde ultratumba

Ernesto Guevara de la Serna, el Che, se puede asomar a BRICS+ y con perplejidad vería que esos países que una vez le dieron la mano a Cuba, China y Rusia como Unión Soviética, hoy lideran la alianza más poderosa contra el fascismo, pero que ya no buscan el socialismo ni el comunismo.

En estos años de su discurso en Argel, cercanos a sus estancias en Tanzania y Praga, el Che preparaba unos documentos que serían su crítica profunda a China y Rusia; de los cuales algo se rescata en los Apuntes críticos a la economía política, publicados en el año 2006.

Así como Mao o como Gramsci hicieron una lectura propia de Marx y los procesos de formación del socialismo, Guevara tuvo la distancia crítica para leer a la URSS y a la China Comunista. Les exigió que en términos económicos el internacionalismo proletario fuera una prioridad. Así reflexiona sobre Mao Tse, en un texto sobre la contradicción dentro del socialismo, que Guevara revisa en los apuntes de economía política y dice:

Por último, la ley del desarrollo desigual es de la naturaleza no del sistema social imperante; por lo tanto, en los propios países socialistas hay un desarrollo desigual que se transforma, mediante el comercio, en un intercambio desigual, o lo que es lo mismo, en la explotación de unos países socialistas, por otros.

Guevara entiende que, si no hay conciencia al momento de hacer transferencias de mercancías -que son trabajo, que son técnica y ciencia o lo son en menor grado en las economías periféricas primario exportadoras- dentro de los propios países socialistas que han iniciado el proceso de ruptura con las formas capitalistas, entonces no podrá haber posibilidad de desarrollo superior al del capitalismo en tanto el socialismo seguirá siendo un explotador mediante un intercambio desigual.

Por ejemplo, si la URSS tecnológica seguía entendiendo los precios y valores de intercambio con respecto a Mongolia, de la misma manera que EE.UU. en relación a Panamá los entiende, ambos serán simplemente imperialistas y explotadores en distinta orilla, ya que, según la cita anterior, efectivamente en los mismos países socialistas hay desarrollo desigual y es el acto consciente el que logra revertir sus efectos.

Lo que el Che señaló en Argel, fue su certeza de que el socialismo internacional, si era una verdadera propuesta de cambio ante el capitalismo, debía exhibir unos sacrificios en aquellos países más desarrollados dentro del propio campo socialista para evitar la perpetuidad de las brechas y, de hecho, los precios preferenciales al azúcar cubano por parte de la URSS, no eran limosnas para comprar injerencia en el hemisferio occidental, próximo a EE.UU., sino la expresión comercial de la optimización de los términos de intercambio así como del internacionalismo que permitieran a Cuba la industrialización.

De hecho, como ya mencioné en otros artículos, el sistema del Consejo de Ayuda Mutua Económica CAME, fomentó el desarrollo industrial y tecnológico que tributara a una cadena de suministros de los países socialistas, por ejemplo, en el campo de la computación, donde Cuba fabricaba video terminales y otros componentes.

De esta forma, queda dejar las preguntas al grupo BRICS+.

¿No se beneficia China acaso de los términos de intercambio desigual con la compra de materias primas al Sur Global baratas, sin externalización de costos?

Por ejemplo, África exporta mayoritariamente materias primas (petróleo, minerales, productos agrícolas) a precios de mercado mundial e importa manufacturas, maquinaria e infraestructura chinas. Esto genera transferencia neta de valor hacia China, o sea, las horas de trabajo de los africanos intercambiadas por menos horas de trabajo chino de mayor productividad.

China no paga precios más altos que en el mercado OMC por las materias primas africanas, para el caso del ejemplo planteado; tampoco vende manufacturas o tecnología a precios preferenciales o con el objetivo de hacer una transferencia de tecnología que permita a esas naciones africanas desarrollar soberanía en ciencia y tecnología al punto que la ventaja competitiva china, su tecnología acumulada en décadas, sea transferida en parte a otra nación en desarrollo.

Pero China es un ejemplo, estando también India, Rusia, Malasia, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita que podrían asumir el reto de transferencia de valor para en verdad hacer una diferencia respecto a G7 o los intercambios leoninos planteados en acuerdos como TLC. Es más. El Banco de BRICS+ NDB, debería prestar a largos plazos y con cero intereses.

Pero, ¿Qué les impide hacerlo? Si China es tan comunista como se nombra a sí misma, ¿Está pensando en el equilibrio del intercambio como reto a mediano plazo? ¿Lo desean China y otros países, pero no lo pueden hacer aún, no pueden competir todavía con el gran capital? ¿Se encuentran en una fase de acumulación de capital para poder reordenar la economía global desde una justa compensación en los términos de intercambio? ¿Les interesa continuar con la división internacional del trabajo, de tal manera que las trasferencias de tecnología sean lentas? ¿Cómo comprender e implementar, de desearse, estos términos de intercambio justo en el contexto de la cuarta revolución industrial y el salto abrumador de la Inteligencia Artificial Generativa?

El campo socialista tenía debates al respecto, pero sobre todo tenía la claridad de que la economía debe estar al servicio de la humanidad y en ese ánimo Guevara siempre alertó sobre el rumbo del socialismo e incluso fue un crítico de la NEP (Nueva Política Económica). Su exigencia sigue vigente y urgente.

En Argel fue su última intervención al respecto. El mundo espera una rectificación de este incómodo tema del intercambio desigual, que como se vio en las citas de inicio, tiene unas implicaciones colosales en términos ecológicos de la explotación del sur por parte del norte, y la superexplotación dentro de los mismos países del sur de sus trabajadores, por sus élites.

Se sabe que el grupo BRICS+ no es socialista, pero por el camino que va, tampoco será una gran alternativa ante el occidente. Sólo parece que en su seno se atempera el apetito, se sacian diferente, pero en el menú siguen estando los mismos.

Se sabe que el grupo BRICS+ no es socialista, pero por el camino que va, tampoco será una gran alternativa ante el occidente.

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Escríbenos: @worldanalyticspress_bot

“No debe hablarse más de desarrollar un comercio de beneficio mutuo basado en los precios que la ley del valor y las relaciones internacionales del intercambio desigual, producto de la ley del valor, oponen a los países atrasados.

¿Cómo puede significar ‘beneficio mutuo’ vender a precios del mercado mundial las materias primas que cuestan sudor y sufrimientos sin límites a los países atrasados y comprar a precios de mercado mundial las máquinas producidas en las grandes fábricas automatizadas del presente?

Si establecemos ese tipo de relación entre los dos grupos de naciones, debemos convenir en que los países socialistas son, en cierta manera, cómplices de la explotación imperialista.”

Ernesto Che Guevara, discurso de Argel, febrero de 1965

“En 2015, el Norte se apropió netamente del Sur de 12000 millones de toneladas equivalentes de materias primas incorporadas, 822 millones de hectáreas de tierra incorporada, 21 exajulios [medida utilizada para medir energía, trabajo y calor.] de energía incorporada y 188 millones de años-persona de trabajo incorporado, con un valor de 10,8 billones de dólares según los precios del Norte; una cantidad suficiente para erradicar la pobreza extrema 70 veces”

Hickel, Dorninger, Wieland y Suwandi (2022), Apropiación imperialista en la economía mundial…

“En 2021, el Norte se apropió netamente de 826 000 millones de horas de trabajo del Sur global… Las desigualdades sistemáticas en los precios implican que, por cada hora de trabajo incorporado que el Sur importa del Norte, debe exportar 11 horas para “pagarla”.

«Aproximadamente el 50 % de todo el trabajo que se consume en el Norte es objeto de una apropiación neta desde el Sur”

Hickel, Dorninger (2024), Apropiación imperialista en la economía mundial… (desarrollos complementarios de la obra)

En varios artículos he señalado esta urgencia en BRICS+ si en verdad es ésta una nueva ventana para la justicia mercantil y el ‘ganar -ganar’ que hace parte de su filosofía. También lo dicho en Declaración de los ministros de Comercio del grupo BRICS+, en Brasilia, el 21 de mayo de 2025: “El comercio debe ser conducido con el objetivo de elevar los estándares de vida, garantizar el pleno empleo, promover el desarrollo sostenible…”

A estas ideas del grupo, se suman otras tantas como:

  • Un comercio “más justo, inclusivo y equitativo”.
  • Reforma de la OMC para que refleje mejor el peso de los países en desarrollo.
  • Respeto al trato especial y diferenciado (Special and Differential Treatment) para países en desarrollo y menos adelantados.
  • Rechazo al proteccionismo unilateral y a las medidas arbitrarias (especialmente tarifas y barreras no arancelarias disfrazadas de objetivos ambientales).
  • Promoción del comercio en monedas locales y reducción de la dependencia del dólar.

BRICS+ es una apuesta de arquitectura comercial que desea apalancarse en lo ‘mejor’ de la Organización Mundial del Comercio, OMC, con ciertos ajustes, además de nacer liderado por algunos de los países que durante la segunda década del siglo XX se consideraron semi-periféricos y vinculados algunos de ellos al socialismo internacional, como China, la Rusia Soviética, con la posterior adhesión de Cuba, Vietnam, Kazajistán y Uzbekistán -estos dos últimos como parte de la URSS- además de India, Sudáfrica y Brasil.

Hoy suma 23 naciones, todas periféricas o semi-periféricas, en lo que se conoce como Sur Global.

Pero insisto. No traerá otra cosa que el apalancamiento de las potencias y las élites locales de los países miembros, en lo que para los pueblos es más un abuso con anestesia y buenas maneras a contrapelo de las formas verticales y autoritarias del norte global.

Seguramente si el Che Guevara estuviera vivo sólo tendría que ajustar algunas cosas de contexto, pero prácticamente recitaría el mismo discurso de febrero 24 de 1965. El punto es la concepción marxista y profundizada por los teóricos de la dependencia, como Rui Mauro Marini, acerca del intercambio desigual.

Qué son los términos de intercambio e intercambio desigual

Básicamente, en la tesis conocida de Prebisch-Singer, dada en los años 40’s desde CEPAL, los términos de intercambio consisten en aquello que un país puede adquirir a largo plazo vendiendo sus productos, que básicamente constituyen su ventaja competitiva; por ejemplo, a nivel de países primario exportadores, puede ser banano, café, petróleo, litio, cobre, flores etc. Por su parte los países industriales venden productos donde se agrega el valor del desarrollo técnico, tecnológico y científico, como autos, aviones, tractores, software, gasolina, diésel, fármacos, vacunas, etc.

Los términos de intercambio no resultan favorables para los países que exportan materias primas y en el tiempo, deben exigirse más para recaudar suficiente dinero para compensar lo que necesitan de los países industriales.

Pero esta visión de los términos de intercambio se quedaba en la superficialidad de los precios, mientras Rui Mauro Marini, en su obra Dialéctica de la dependencia, 1973, señalaba que:

“Vimos que el problema que plantea el intercambio desigual para América Latina no es precisamente el de contrarrestar la transferencia de valor que implica, sino más bien el de compensar una pérdida de plusvalía, y que, incapaz de impedirla al nivel de las relaciones de mercado, la reacción de la economía dependiente es compensarla en el plano de la producción interna.” […]

“Los tres mecanismos identificados —la intensificación del trabajo, la prolongación de la jornada de trabajo y la expropiación de parte del trabajo necesario al obrero para reponer su fuerza de trabajo— configuran un modo de producción fundado exclusivamente en la mayor explotación del trabajador, y no en el desarrollo de su capacidad productiva… Estos mecanismos significan que el trabajo se remunera por debajo de su valor, y corresponden pues a una superexplotación del trabajo.”

Esto quiere decir que las economías del Sur Global, periféricas, tercermundistas o atrasadas, no logran ser pagas de manera efectiva debido a la presión de las importaciones que deben hacer, con alta o media tecnología incorporada, con valores de salarios diferentes en esos países y por lo general más elevados.

Esto hace que millones de personas migren al norte para aprovechar esos salarios ‘altos’ que, al ser enviados a sus países de origen en forma de remesas, se hacen rentables, pero que son apenas ‘adecuados’ para sobrevivir en tales países, sea de Europa o Estados Unidos.

Es claro que estos salarios de migrantes se basan en el trabajo en sector servicios, aseo, recolección de frutas, construcción, pero se desarrollan para otros que hacen valor agregado dentro de la economía de esos países, lo que presiona los costos propios de allí, paradójicamente subvencionados por el trabajo del Sur Global, también en mano de obra barata en el norte, bajo la modalidad de migrante.

Así, lo clave del intercambio desigual, como se vio en las citas al inicio del artículo es toda la transferencia de valor que hace el Sur Global, primario exportador en términos de energía, trabajo y calor hacia el norte industrial sin recibir la compensación de precios justos.

El intercambio desigual además explica el acumulado histórico del desarrollo logrado por el llamado primer mundo, que se ha beneficiado de las mercancías baratas que exporta el Sur Global, en donde cada saco de café, cada bulto o caja de flores, cada tonelada de carbón, se hacen con las tres formas de explotación que se aprecian en la cita de Marini, donde prima la superexplotación.

La gente admira al norte, a ese ‘jardín de Joseph Borrell’ que hoy está en revueltas civiles, pero no aprecia que es gracias al trabajo de millones de campesinos, de operarios de baja calificación, de call centers que localizan mano de obra barata o trabajadores ilegales migrantes, o trabajadores estacionales migrantes legales, que esos países se exhiben como referentes de civilización y buenas costumbres.

Sume a lo anterior el lector, el hecho de que el ‘primer mundo’ nunca ha pagado lo que se llama la externalización de costos, o sea que ellos deberían pagar por ejemplo el deterioro del suelo, de las selvas, del aire que se consume por la sola explotación de la naturaleza..

Se sienten cómodos con la organización mundial del trabajo en donde unos países se especializan en exportar materias primas y otros en transformarlas y venderlas más caras por el valor agregado de la técnica. ¿Cómo estaría el Sur Global si además de poseer las materias primas poseyera además la técnica y la tecnología?

El Che Guevara increpa a BRICS+ desde ultratumba

Ernesto Guevara de la Serna, el Che, se puede asomar a BRICS+ y con perplejidad vería que esos países que una vez le dieron la mano a Cuba, China y Rusia como Unión Soviética, hoy lideran la alianza más poderosa contra el fascismo, pero que ya no buscan el socialismo ni el comunismo.

En estos años de su discurso en Argel, cercanos a sus estancias en Tanzania y Praga, el Che preparaba unos documentos que serían su crítica profunda a China y Rusia; de los cuales algo se rescata en los Apuntes críticos a la economía política, publicados en el año 2006.

Así como Mao o como Gramsci hicieron una lectura propia de Marx y los procesos de formación del socialismo, Guevara tuvo la distancia crítica para leer a la URSS y a la China Comunista. Les exigió que en términos económicos el internacionalismo proletario fuera una prioridad. Así reflexiona sobre Mao Tse, en un texto sobre la contradicción dentro del socialismo, que Guevara revisa en los apuntes de economía política y dice:

Por último, la ley del desarrollo desigual es de la naturaleza no del sistema social imperante; por lo tanto, en los propios países socialistas hay un desarrollo desigual que se transforma, mediante el comercio, en un intercambio desigual, o lo que es lo mismo, en la explotación de unos países socialistas, por otros.

Guevara entiende que, si no hay conciencia al momento de hacer transferencias de mercancías -que son trabajo, que son técnica y ciencia o lo son en menor grado en las economías periféricas primario exportadoras- dentro de los propios países socialistas que han iniciado el proceso de ruptura con las formas capitalistas, entonces no podrá haber posibilidad de desarrollo superior al del capitalismo en tanto el socialismo seguirá siendo un explotador mediante un intercambio desigual.

Por ejemplo, si la URSS tecnológica seguía entendiendo los precios y valores de intercambio con respecto a Mongolia, de la misma manera que EE.UU. en relación a Panamá los entiende, ambos serán simplemente imperialistas y explotadores en distinta orilla, ya que, según la cita anterior, efectivamente en los mismos países socialistas hay desarrollo desigual y es el acto consciente el que logra revertir sus efectos.

Lo que el Che señaló en Argel, fue su certeza de que el socialismo internacional, si era una verdadera propuesta de cambio ante el capitalismo, debía exhibir unos sacrificios en aquellos países más desarrollados dentro del propio campo socialista para evitar la perpetuidad de las brechas y, de hecho, los precios preferenciales al azúcar cubano por parte de la URSS, no eran limosnas para comprar injerencia en el hemisferio occidental, próximo a EE.UU., sino la expresión comercial de la optimización de los términos de intercambio así como del internacionalismo que permitieran a Cuba la industrialización.

De hecho, como ya mencioné en otros artículos, el sistema del Consejo de Ayuda Mutua Económica CAME, fomentó el desarrollo industrial y tecnológico que tributara a una cadena de suministros de los países socialistas, por ejemplo, en el campo de la computación, donde Cuba fabricaba video terminales y otros componentes.

De esta forma, queda dejar las preguntas al grupo BRICS+.

¿No se beneficia China acaso de los términos de intercambio desigual con la compra de materias primas al Sur Global baratas, sin externalización de costos?

Por ejemplo, África exporta mayoritariamente materias primas (petróleo, minerales, productos agrícolas) a precios de mercado mundial e importa manufacturas, maquinaria e infraestructura chinas. Esto genera transferencia neta de valor hacia China, o sea, las horas de trabajo de los africanos intercambiadas por menos horas de trabajo chino de mayor productividad.

China no paga precios más altos que en el mercado OMC por las materias primas africanas, para el caso del ejemplo planteado; tampoco vende manufacturas o tecnología a precios preferenciales o con el objetivo de hacer una transferencia de tecnología que permita a esas naciones africanas desarrollar soberanía en ciencia y tecnología al punto que la ventaja competitiva china, su tecnología acumulada en décadas, sea transferida en parte a otra nación en desarrollo.

Pero China es un ejemplo, estando también India, Rusia, Malasia, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita que podrían asumir el reto de transferencia de valor para en verdad hacer una diferencia respecto a G7 o los intercambios leoninos planteados en acuerdos como TLC. Es más. El Banco de BRICS+ NDB, debería prestar a largos plazos y con cero intereses.

Pero, ¿Qué les impide hacerlo? Si China es tan comunista como se nombra a sí misma, ¿Está pensando en el equilibrio del intercambio como reto a mediano plazo? ¿Lo desean China y otros países, pero no lo pueden hacer aún, no pueden competir todavía con el gran capital? ¿Se encuentran en una fase de acumulación de capital para poder reordenar la economía global desde una justa compensación en los términos de intercambio? ¿Les interesa continuar con la división internacional del trabajo, de tal manera que las trasferencias de tecnología sean lentas? ¿Cómo comprender e implementar, de desearse, estos términos de intercambio justo en el contexto de la cuarta revolución industrial y el salto abrumador de la Inteligencia Artificial Generativa?

El campo socialista tenía debates al respecto, pero sobre todo tenía la claridad de que la economía debe estar al servicio de la humanidad y en ese ánimo Guevara siempre alertó sobre el rumbo del socialismo e incluso fue un crítico de la NEP (Nueva Política Económica). Su exigencia sigue vigente y urgente.

En Argel fue su última intervención al respecto. El mundo espera una rectificación de este incómodo tema del intercambio desigual, que como se vio en las citas de inicio, tiene unas implicaciones colosales en términos ecológicos de la explotación del sur por parte del norte, y la superexplotación dentro de los mismos países del sur de sus trabajadores, por sus élites.

Se sabe que el grupo BRICS+ no es socialista, pero por el camino que va, tampoco será una gran alternativa ante el occidente. Sólo parece que en su seno se atempera el apetito, se sacian diferente, pero en el menú siguen estando los mismos.

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