La República de Argentina experimenta de la mano de su lamentable y nefasto mandatario, Javier Milei, una tendencia marcada hacia el sionismo.
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Escríbenos: @worldanalyticspress_bot Theodor Herzl no se dirigió sino al Conde Von Plehve, el autor de los peores pogromos en Rusia —los pogromos de Kishinev— con la siguiente propuesta: «Ayúdeme a conseguir antes la tierra (Palestina) y la revuelta (contra la dominación zarista) acabará». Von Plehve estuvo de acuerdo, y empezó a financiar al movimiento sionista. Más tarde se quejaría a Herzl: «Los judíos se han estado incorporando a los partidos revolucionarios. Nosotros simpatizábamos con su movimiento sionista por cuanto trabajaba por la emigración. No tiene Vd. que justificarme ese movimiento. Predica Vd. a un convertido». Herzl y Weizmann se ofrecieron a ayudar a garantizar los intereses zaristas en Palestina y liberar a Europa Oriental y Rusia de aquellos «nocivos y subversivos judíos anarcobolcheviques». Ralph Schoenan, en su obra Historia oculta del sionismo. Capítulo VI, El sionismo y los judíos Primero debo aclarar que no soy experto en judaísmo ni sionismo y este artículo deriva tanto de la preocupación por lo que puede proyectarse en América Latina, como por una necesidad de aclarar para mí el panorama que va escribiendo el sionismo en la región, como expresión racista y totalitaria. Que, desde hace varios años, al menos desde el siglo XIX para la región latinoamericana, se presenten migraciones de diversas nacionalidades es una tendencia connatural al espíritu humano. El caso judío y sionista no es la excepción y responde a visiones de futuro desarrolladas por los dirigentes. El fundador del sionismo, Theodor Herzl, en su libro, El Estado judío, de 1896, desarrolló un capítulo titulado, “Palestina o Argentina” donde señala que: “la Argentina es uno de los países naturalmente más ricos del mundo, con una superficie inmensa, escasa población y un clima moderado”. “La república argentina tendría el mayor interés en cedernos un pedazo del territorio” Aunque en el congreso sionista de 1897 se acordó como lugar de establecimiento Israel. El fenómeno de migraciones hacia América Latina y particularmente de europeos hacia Brasil, Uruguay, Chile y Argentina constituye hoy parte de la base social blanca y clasista – racista de tales naciones. Esto fue una política estatal de las nuevas naciones americanas para poblar con personas ‘emprendedoras’ capaces de llevar ‘civilización’ para la construcción de las nuevas estructuras estado-nacionales a imagen, semejanza y calco de la Europa ‘ilustrada’. Con esto quiero dejar claro que no hay ninguna novedad en este sentido. No pretendo afirmar algún tipo de chovinismo y mucho menos de xenofobia. La migración y el comportamiento etno excéntricos han sido los baluartes de varias sociedades incluida la decadente norteamericana, que hoy niega tal potencia y cualidad al crear el servicio de Control Inmigración y Aduanas, ICE que por un sarcasmo perverso ahora nombra como NICE, (simpático, agradable en español) ‘N’ de Nacional- en un juego de palabras que se burla de la tragedia de migrantes sin situación regulada, y a veces, regulada, pero omitida. Volviendo al asunto. La República de Argentina experimenta de la mano de su lamentable y nefasto mandatario, Javier Milei, una tendencia marcada hacia el sionismo. Lo que tampoco es novedad. Sin embargo, esto no se da en el aire. Argentina tiene una colonia sionista de 250.000 – 280.000 en centros urbanos, particularmente. Con barrios definidos dentro de Buenos Aires, como Mauricio, Moisesville, en Santa Fe, Clara y Lucienville en Entre Ríos, y se crearon pueblos como Rivera (Colonia Barón Hirsch) con cooperativas agrícolas. Recuerdo que, en el año 2018, escribía para una revista electrónica con sede en Argentina llamada ‘Tramas’ y que ahora se llama ‘Huella del Sur’. Envié un artículo donde señalaba 13 puntos de la entonces actualidad y uno de ellos era la notable afinidad de acción entre nazismo y sionismo. El director de la revista me llamó para señalar que la comunidad judía lo había llamado para que, yo corrigiera tal ‘herejía’. Le dije que había escrito aquello con base en los textos de Roger Garaudi, Los mitos fundacionales del Estado de Israel y de Kevin B. MacDonald, en su trilogía Cultura Crítica, quien argumenta, “que los judíos han evolucionado biológicamente para ser altamente etnocéntricos y hostiles a los intereses de los no judíos (gentiles)” o Goyim, como suelen llamarnos a los no judíos. Lo interesante de esta anécdota es que los judíos no escribieron un comentario en el espacio con dicho propósito al final del artículo, tal cual lo permite la plataforma y donde pudieron argumentar su discrepancia. Lo que hicieron, fue llamar al director para que me ordenara retractarme; es decir, actuaron bajo la premisa del poder y la presión. Como sólo accedí a hacer una adenda, retiraron el texto y no volví a publicar allí. Esto permite inferir que, la comunidad judía y sionista está pendiente, vigila y ejerce control, con base en su sempiterna denuncia de, ‘todo es antisemita’, aunque como mostraré adelante, a veces el antisemitismo es el mejor amigo del sionismo. De hecho, la fundadora de la organización StopAntisemitism, Liora Rez, señaló en abril de este año en tono de amenaza a quienes tengan acciones o comentarios hostiles contra Israel que, “Te vigilamos con Google, haremos que te despidan y si tienes un negocio, lo quebramos”. El sionismo tiene negocios en Argentina en el sector inmobiliario y comercial, IRSA, empresa más grande de bienes raíces del país. Asimismo, manejan más de 550 mil hectáreas de tierra en Salta, además de tener empresas en el agro y minería. También están en el Banco Hipotecario y el Banco de la Patagonia. Tienen empresas en tecnología de seguridad, como Global View o Mekorot. Son dueños del Grupo el Clarín. Y bueno. El lector estará percibiendo una imprecisión de mi parte al no distinguir al judío del sionista. Este artículo carece de tal asepsia, con base en lo que puede apreciarse en el estudio citado de Kevin B. McDonald y Ralph Schoenan, en su obra Historia oculta del sionismo. Allí señala que, «El pueblo judío, escribía Jabotinsky […] es muy mal pueblo; sus vecinos le odian, y con razón… su única salvación está en una inmigración general a la tierra de Israel». Los fundadores del sionismo desesperaban de combatir al antisemitismo y, paradójicamente, consideraban a los propios antisemitas como aliados, porque compartían el deseo de arrancar a los judíos de los países en que vivían. Paso a paso, asimilaron los valores del odio a los judíos y el antisemitismo, llegando el movimiento sionista a mirar a los mismos antisemitas como sus más fiables padrinos y protectores. En resumen, es claro que el fenómeno migratorio no es nuevo, no es negativo, nadie lo cuestiona en tanto dinamiza y da oxigeno a las sociedades, sin embargo, lo que se advierte es el talante, como mostraré, del huésped que ha en Palestina se ha dispuesto a sacar a su anfitrión y confinarlo a maltrato, genocidio y robo. El sionismo eclipsó al judaísmo y éste a la vez se guareció a modo de gueto dentro del propio sionismo, afincado en un carácter endógeno – etnocéntrico, siendo de alguna manera una base social de poblamiento en primera instancia, aunque ya eclipsada por el modelo de ‘colonos’ violentos y radicales respaldados en sus abusos y robos por las fuerzas israelíes en Palestina, Cisjordania y sur del Líbano. Milei: un producto del marketing y el desencanto del Kirchnerismo Aunque no es tema del artículo, bien cabe señalar que, Milei llega en medio de la desazón argentina por los problemas del Kirchnerismo, fundado en 2003 por el asenso de una suerte de neoperonismo del presidente Néstor K. Tal vanguardia progresista gobernó por doce años, en lo conocido como ‘la década ganada’ hasta el bache de ascenso de Mauricio Macri y luego cerrando con el retorno a la presidencia de Fernández en 2022, con apoyo y discrepancias de Cristina Fernández de K. Como suele pasar, la emotividad de la gente lleva a votar no a favor de un programa sino en contra del que no quieren, del cual se sienten decepcionados. Y esto, además del apoyo mediático a Milei catapultó a éste. Queda, como he referido en otros artículos, si los casi veinte años de kirchnerismo deben hacer una autocrítica acerca de porqué no se consolidó una base social de la siguiente generación para blindar el proceso progresista y una formación excelsa de cuadros políticos y líderes locales, barriales, municipales, etc. Así, un tipo enfermo y obsesivo con el neoliberalismo, con odio a lo que él llama ‘zurdos de mierda’, se inserta dentro de la corriente denominada ‘libertaria’-que analicé en un artículo para La Jornada de Oriente, México-, que no es otra cosa que una retórica pseudo argumentada de varios temas en donde se ridiculiza sin fundamentos teóricos fácticos al pensamiento y los procesos de izquierda, comunistas, socialistas; confundiendo a éstos con simplificaciones actuales como lo Woke o el progresismo. Allí se encuentran personajes como los latinoamericanos Dannan, Laje, Álvarez o Abascal, líder español del partido ultraderechista VOX. Hace poco, Javier Milei recibió un Doctorado Honoris Causa en la Universidad Bar-Ilan en Israel, de la Facultad de Filosofía, (imagínense la calidad de la educación en Israel) donde señaló que “el marxismo era una teoría satánica y cancerígena” por lo que sostuvo que Marx era satanista. Además de demostrar una alevosa ignorancia que poco importa a la derecha internacional retratada firmemente en Donald Trump, y que traté en el artículo anterior, es consistente con lo señalado por Ralph Schoenan, en tanto el sionismo es hostil ante el judaísmo, que lo vio encarnado en el bolchevismo ruso y por lo tanto, llamar satánico a Marx, un comunista, encaja en tanto éste era de origen judío. Por eso se siente Milei, como títere de los sionistas en libertad de atacarlo. Los sionistas odian a Marx, crítico del proceso de acumulación por desposesión y del robo de la libertad mediante la enajenación. En abril de 2026, Milei firmó los Acuerdos de Isaac con Netanyahu. Esto se muestra como una iniciativa de Milei para replicar los Acuerdos de Abraham, firmados en Oriente Medio, pero en Latinoamérica. Busca cooperación en tecnología (agua, agricultura, ciberdefensa), comercio, cultura y lucha contra terrorismo/antisemitismo y pueden sumarse otros países con fuerte presencia evangélica y pentecostal promotoras del vasallaje de castas gentiles o Goyim a la ‘superioridad’ sionista. No hay que olvidar que es el evangelismo el que pone y sostiene a Jair Bolsonaro tras el derrocamiento de Dilma Ruself y que estos cultos crean la base de servidumbre para el sionismo, sacrificándose de manera feliz. Milei a llorado en el muro de las lamentaciones en Jerusalén como si fuera un sionista de estirpe. Es la cuota de vasallaje que también han cumplido el futbolista Messi y el propio Barak Obama, expresidente estadounidense. Además, trasladará la embajada argentina a Jerusalén este 2026. Milei se declara “defensor de la causa judía e israelí” y además ha declarado a Irán como nación enemiga y terrorista en marzo de 2026. Los incendios en la Patagonia sean por cambio climático o por mano premeditada de intereses, han devenido en la compra de tierras por parte de colonos venidos de Israel. La generación de vuelos directos Tel-Aviv – Buenos Aires, implica el fomento de la diáspora sionista que fortalecerá la colonia israelí de 250 mil almas que ya habitan Argentina. La entrega de un avión en miniatura de la aerolínea israelí El Al, el día de la entrega del honoris causa a Milei, no es un simbolismo gratuito. El llamado “Barrio Josué” o Plan Andinia, es la expresión concreta de ello y aunque se considera una teoría conspirativa antisemita de los años 60, originada en círculos nazis argentinos, podemos ver los pasos dados en esa dirección que sienten los argentinos de a pie en su relación con los sionistas. Me he enfocado en Argentina, pero estos testimonios de nichos sionistas están en varios países de Latinoamérica, donde la religión abre el nicho para lavarles la cara. Somos su plan de salida en medio de las turbulencias en Asia Occidental y la incertidumbre sobre la consolidación del ‘Gran Israel’, siendo los sionistas huéspedes tóxicos y destructivos. Genocida en Gaza, Cisjordania y Líbano ¿Por qué se comportarían diferente en Latinoamérica? Como nota al pie debo señalar que en Colombia tenemos un problema con colonos violentos y armados de la secta religiosa menonita, de origen, europeo que rompió con el protestantismo y en su larga trayectoria como parias, también fueron expulsados por Catalina La Grande de Rusia, en el siglo XVIII. El Senador colombiano Wilson Arias ha logrado junto a su bancada una ley para quitar cerca de 34 mil hectáreas de tierras fértiles a tal comunidad y el director de la Agencia Nacional de Tierras ANT, Juan Felipe Harman, ha trabajado por recuperar tierras de indígenas robadas por miembros de tal comunidad. Es decir, en Colombia sabemos de qué se trata el copamiento de tierras fértiles por maña, fuerza y trampa. Volviendo al sionismo, aprecie el lector cómo ha tratado el ‘Pueblo de Israel’ a sus anfitriones palestinos desde 1948, sometiéndolos a calamidades sádicas y dolorosas, todas negadas con la misma sistematicidad que las realizan. “Según la síntesis de acusaciones documentadas por Grok (xAI, 28 de abril de 2026), que recopila informes de la ONU, la Corte Penal Internacional y organizaciones de derechos humanos…” lo cito: 1. 1948 – Guerra de Palestina / Nakba (Independencia de Israel) Masacres documentadas: Al menos 24-33 masacres confirmadas por historiadores (Benny Morris, Salman Abu Sitta, etc.). Ejemplos principales: Deir Yassin (9 abril 1948): Irgún y Lehi mataron entre 100-120 civiles palestinos (incluyendo mujeres y niños). Usado como propaganda para provocar éxodo. Tantura (22-23 mayo 1948): Masacre de decenas de aldeanos tras la toma del pueblo (evidencia reciente de fosas comunes). Al-Dawayima (29 octubre 1948): Decenas (hasta 100+) de civiles ejecutados. Otras masacres: Safsaf, Lydda, etc. Desplazamiento forzoso: Expulsión o huida de ~750.000 palestinos (80% de la población árabe). Destrucción de ~400-500 pueblos. La ONU e historiadores lo describen como limpieza étnica en algunos casos. Calificación: Violaciones graves del derecho internacional emergente (antecedente de crímenes de guerra y lesa humanidad). 2. 1967-2005 – Ocupación y conflictos Guerra de los Seis Días (1967): Ocupación de Cisjordania, Gaza, Jerusalén Este y Golán. La ONU considera los asentamientos ilegales (Convención de Ginebra IV, Art. 49) → crimen de guerra (reiterado por decenas de resoluciones ONU). Guerra del Líbano (1982): Masacres de Sabra y Shatila (16-18 septiembre 1982). Israel permitió entrada de falangistas; la Comisión Kahan israelí encontró responsabilidad indirecta. ~800-3.500 palestinos muertos. Primera Intifada (1987-1993) y Segunda (2000-2005): Acusaciones de uso excesivo de fuerza, ejecuciones extrajudiciales y torturas (documentadas por B’Tselem y HRW). 3. 2006-2022 – Operaciones en Gaza y Cisjordania Operación Plomo Fundido (Cast Lead, 2008-2009): ~1.400 palestinos muertos (mayoría civiles según ONU). Informe Goldstone (ONU) acusó a Israel de ataques desproporcionados, uso de fósforo blanco y destrucción de infraestructura civil → crímenes de guerra. (Goldstone luego matizó parte de su informe). Operación Pilar de Defensa (2012) y Margen Protector (2014): ~2.200 palestinos muertos en 2014. ONU y HRW: ataques a escuelas, hospitales y refugios de la UNRWA → violaciones del principio de distinción y proporcionalidad (crímenes de guerra). Asentamientos y violencia de colonos: Expansión continua en Cisjordania (considerado crimen de guerra por la Corte Penal Internacional y ONU). 4. 2023-2026 – Guerra actual en Gaza (post-7 de octubre) – “Lo que algunos llaman el genocidio en Gaza” Israel respondió al ataque de Hamás (7/10/2023: ~1.200 israelíes muertos, 250 rehenes, violaciones y torturas – también crímenes de guerra según ICC). Acusaciones principales (ONU, ICC, HRW, Amnesty 2024-2026): Bombardeos indiscriminados y desproporcionados: Destrucción de >50% de edificios, escuelas, mezquitas y sitios culturales. Ataques a hospitales (Al-Shifa, Al-Aqsa) y convoyes de ayuda → crímenes de guerra (ataques a objetos civiles protegidos) y crimen de lesa humanidad de exterminio (Comisión de Investigación ONU, junio 2025). Uso del hambre como método de guerra: Bloqueo total inicial de agua, comida y combustible. Muertes por desnutrición (463 niños y adultos según ONU, feb 2026). HRW y Amnesty: crimen de guerra y acto de genocidio (condiciones de vida calculadas para destruir al grupo). Desplazamiento forzoso masivo: Órdenes de evacuación que afectaron a 1,9 millones de personas → crimen de guerra de transferencia forzosa (HRW, nov 2024). Ataques a personal médico, periodistas y trabajadores humanitarios: Decenas de médicos y periodistas muertos; ataques a World Central Kitchen (7 trabajadores, abril 2024). Tortura y maltrato a detenidos: Violaciones sexuales, palizas y detenciones arbitrarias (Comisión ONU, 2024). Cifras aproximadas (Ministerio de Salud de Gaza / ONU): >69.000 palestinos muertos (incluyendo >19.000 niños) y >170.000 heridos hasta 2025-2026. Destrucción del 53% de sitios religiosos y culturales. Respuestas institucionales clave: Corte Penal Internacional (ICC, noviembre 2024): Orden de arresto contra Benjamin Netanyahu y Yoav Gallant por crímenes de guerra (hambre como método de guerra) y crímenes de lesa humanidad (asesinato, persecución, otros actos inhumanos). Las órdenes siguen vigentes en 2026. Corte Internacional de Justicia (ICJ): Caso Sudáfrica vs. Israel (2023-2026). Medidas provisionales ordenando prevenir actos genocidas y permitir ayuda humanitaria. No hay fallo final de genocidio aún. Comisión de Investigación ONU (2024-2025): Israel cometió crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad (exterminio) y actos de genocidio en Gaza. Este listado no es exhaustivo (hay cientos de incidentes documentados). El conflicto sigue activo en abril 2026, con tensiones regionales. Palestina abrió a los judíos las puertas y su corazón. Tenían una tradición de coexistencia pacífica cuando algunos judíos vivían allí antes de 1948. En Irán, a quien Israel sostiene un odio a muerte, tienen los judíos representación en el parlamento, tienen derecho a sus templos y circulan sin restricción por el país, diferente a los palestinos confinados a un gueto en Gaza, sin posibilidad, por ejemplo, conocer Haifa. El pueblo latinoamericano y caribeño no es ni sería menos amable. En verdad, ¿cree alguien que se pueden comportar diferente los sionistas con los latinoamericanos, cuando para ellos somos gentiles, animales o Goyim? América Latina y para el caso del presente artículo Argentina no reemplazarán a Israel, no habrá por inercia posibilidad aquí de una segunda Jerusalén, pero será quizá con más fuerza una retaguardia capitalizable, con esclavos idóneos y sumisos, comenzando por las propias élites de la subregión.

